
Video destacado: Transferencias seguras paso a paso
El equipo de rehabilitación demuestra cama a silla, sentado a de pie, uso del andador y apoyo en el baño. Este es el recurso más importante de toda la sección.
Transferencias seguras paso a paso
Antes de empezar: proteja su espalda
Lo primero: no se lastime usted
Antes de mover o ayudar a su familiar, recuerde estas reglas básicas. Si usted se lesiona la espalda, ya no podrá cuidar a nadie.
Doble las rodillas, no la espalda. Al agacharse o levantar, flexione las piernas y mantenga la espalda recta.
Acerque a la persona a su cuerpo. Entre más cerca esté el peso, menos esfuerzo hace su espalda.
No gire la cintura con peso. Si necesita cambiar de dirección, mueva los pies.
Pida ayuda si la persona pesa mucho. Dos personas hacen una transferencia mucho más segura.
Use calzado cerrado y firme, tanto usted como su familiar.
Avise siempre antes de moverlo y cuente "a la una, a las dos, a las tres".

Transferencias seguras
Cómo ayudar a moverse de un lugar a otro
Una transferencia es ayudar a la persona a pasar de un lugar a otro: de la cama a la silla, de la silla al andador o al baño. Aquí le explicamos los principios generales. Recuerde que su equipo de rehabilitación le indicará la técnica exacta según la cirugía de su familiar.
De la cama a sentarse en la orilla
- 1Ayúdele a girar de lado hacia la orilla de la cama, del lado donde se va a levantar.
- 2Mientras baja las piernas por el borde de la cama, ayúdele a empujarse con los brazos para quedar sentado.
- 3Déjelo sentado en la orilla unos momentos antes de pararse para evitar mareo y caídas.
De sentado a de pie
- 1La persona debe estar bien sentada, con los pies firmes en el piso.
- 2Coloque el andador o el punto de apoyo enfrente, a su alcance.
- 3Pídale que se deslice hasta la orilla del asiento.
- 4Que se empuje con las manos desde la silla o la superficie; no jalándose del andador.
- 5Apóyelo desde el frente o el costado, con sus manos en el tronco o la cintura.
- 6Una vez de pie y estable, que tome el andador.
Consejos generales para todas las transferencias
Nunca jale a la persona de los brazos o las manos; puede lastimarle el hombro o desequilibrarlo.
Apoye siempre desde el tronco o la cintura.
Asegúrese de que la silla de ruedas tenga los frenos puestos o que la silla esté firme.
Quite obstáculos del camino antes de empezar.
Si empieza a caer y usted no puede sostenerla con seguridad, acompáñela a bajar lentamente al piso protegiéndole la cabeza.
El uso del baño
El baño, el lugar de mayor cuidado
El baño es donde ocurren más caídas, por el piso mojado y los espacios reducidos. Algunas recomendaciones:
Use un banco o silla de baño para que su familiar se siente mientras se asea.
Dé privacidad, pero quédese cerca por si necesita ayuda.
Mantenga el piso seco durante el aseo.
Para saber cómo adaptar el baño con barras de apoyo y otros cambios de seguridad, visite la sección Prevención de caídas.
El día a día en casa
Organizar la rutina diaria
Una rutina ordenada hace la recuperación más segura y menos estresante para ambos.
Higiene y vestido
- Prepare la ropa y los artículos de aseo antes de empezar.
- Vístalo primero del lado operado o más débil, y desvístalo primero del lado sano.
- Use ropa holgada y fácil de poner.
- Considere ayudas como un calzador de mango largo.
Alimentación
- Ofrezca comidas nutritivas con calcio y proteína; vea la sección "Alimentación para los huesos".
- Si come poco, ofrezca porciones pequeñas varias veces al día.
- Asegúrese de que tome suficiente agua.
Medicamentos
- Lleve una lista clara de todos los medicamentos: nombre, para qué es, horario y dosis.
- Use un pastillero organizado por días y horas para no olvidar dosis.
- No suspenda ningún medicamento por su cuenta, especialmente el de la osteoporosis.
- Esté pendiente de la fecha de las inyecciones o aplicaciones y de cuándo renovar recetas.
Prevención de complicaciones
- Anime a su familiar a moverse y caminar lo que su rehabilitación indique.
- Ayúdele a cambiar de posición con frecuencia si pasa mucho tiempo en cama.
- Vigile la herida quirúrgica. Si nota enrojecimiento, salida de líquido, mal olor o fiebre, acuda al hospital; vea "Señales de alarma".

Cuide al cuidador
Usted también importa
Cuidar a un ser querido puede ser muy satisfactorio, pero también agotador física y emocionalmente. Es normal sentirse cansado, frustrado, preocupado o triste. Reconocerlo no lo hace mal cuidador; lo hace humano.
Pida ayuda y repártase las tareas. No tiene que hacerlo todo solo.
Descanse cuando su familiar descanse.
Mantenga sus propias citas médicas y no abandone su salud.
Conserve momentos para usted, aunque sean cortos.
Hable de lo que siente con alguien de confianza.

Señales de que usted necesita más apoyo
Si se siente agotado todo el tiempo, muy irritable, sin ganas de nada, con problemas para dormir o con tristeza que no se va, es momento de buscar ayuda. Hable con su médico familiar o con el equipo de salud. Cuidar de su propia salud mental no es egoísmo; es parte de poder cuidar bien a su familiar.
Preguntas que suelen surgir
Lo que debe recordar
Proteja su espalda: doble las rodillas, no la cintura, y pida ayuda si pesa mucho.
Nunca jale a la persona de los brazos; apoye desde el tronco o la cintura.
Avise antes de cada movimiento y cuente "uno, dos, tres".
El baño es la zona de mayor riesgo: use barras, asiento elevado y piso seco.
Organice los medicamentos en un pastillero y no suspenda ninguno por su cuenta.
Anime a su familiar a moverse según indique la rehabilitación; el reposo excesivo daña.
Cuídese usted: pida ayuda, descanse y atienda su propia salud.
Si se siente agotado o triste de forma constante, busque apoyo. Usted también importa.
